Tu PC va lento. Te desesperas. Cierras Chrome y se queda pillado. El Explorador de archivos tarda 30 segundos en abrir. Empiezas a mirar portátiles en Amazon.
Pausa. Antes de gastar dinero en un equipo nuevo, prueba estos cuatro cambios. Muchos ordenadores lentos todavía pueden mejorar si el problema está en el disco, la memoria, la temperatura o los programas que arrancan solos.
1. Cambia el disco duro HDD por un SSD
Si tu PC todavía usa un disco mecánico (HDD), cambiarlo por un SSD puede reducir mucho los tiempos de arranque y apertura de programas. El resultado depende del procesador, la memoria, el estado de Windows y el uso que hagas del equipo, así que conviene medir el caso concreto.
Antes de comprarlo, comprueba el formato y la interfaz compatibles, cuánto espacio necesitas y si es seguro clonar el disco actual. El coste y el tiempo varían según el modelo, la capacidad, el estado del disco y si hace falta reinstalar el sistema.
2. Amplía la RAM si se queda corta
Cuando falta memoria, Windows recurre más al disco y el equipo puede volverse lento al abrir varias aplicaciones, pestañas o videollamadas. Una ampliación puede ayudar, pero solo si la placa admite más capacidad y el cuello de botella está realmente ahí.
Para empezar, abre Administrador de tareas > Rendimiento > Memoria y revisa la capacidad instalada, el uso y las ranuras que detecta el sistema. Para confirmar el tipo y la velocidad compatibles hace falta comprobar también el modelo exacto del equipo o de la placa. Si no te aclaras, puedo revisar si merece la pena ampliarla.
3. Limpia el polvo y cambia la pasta térmica
Si el ventilador trabaja al máximo y la temperatura es anormalmente alta para ese modelo, el equipo puede reducir el rendimiento para protegerse. Una salida de aire obstruida o un sistema de refrigeración deteriorado son causas posibles, pero hay que diagnosticar antes de atribuirles la lentitud.
En portátiles, no abras el equipo si la batería está hinchada o no conoces el procedimiento. La frecuencia de limpieza depende del modelo, el uso, el polvo y la temperatura del entorno; cambiar la pasta térmica no es un mantenimiento automático para todos los casos.
4. Quita el bloatware y los programas que arrancan solos
¿Tu PC arranca y tienes muchos iconos en la bandeja? Las aplicaciones que se abren solas pueden consumir memoria, procesador y red aunque no las estés usando.
Desinstala solo lo que reconozcas y no uses, y desactiva del inicio lo que no necesites. No elimines controladores, herramientas de seguridad o programas de trabajo si no sabes para qué sirven. El efecto dependerá de cuántos recursos consumían.
¿Y si después de todo esto sigue yendo lento?
Si tu PC tiene muchos años, puede que un SSD y más RAM no sean suficientes. Antes de comprar por impulso, puedo revisar si compensa repararlo desde el servicio de reparación de ordenadores a domicilio. También puedes consultar las tarifas claras de PCGO o leer qué revisar cuando el ordenador ni siquiera enciende.